EL INTENTO DE LA TECNOLOGÍA POR REEMPLAZAR A LOS SENTIMIENTOS: LA NUEVA CARA DEL AMOR
Buscar el amor mediante una aplicación es una pérdida de tiempo y una técnica poco efectiva. Somos conscientes de que las redes sociales y aplicaciones tecnológicas de interacción son un mundo inventado tras una pantalla, las personas ni siquiera se muestran realmente a sí mismas y esto empieza desde la creación de un perfil, donde supuestamente nos presentamos ante un público. Sin embargo, es una suposición porque únicamente ponemos las cualidades que creemos tener o queremos que las demás personas piensen que tenemos para así generar interés y tener los resultados esperados.
Actualmente, el amor para la nueva generación, también llamada “generación de cristal”, es un amor virtual, manejable, más público, fácil, más libertino y menos serio; ni comparado con el amor de las generaciones pasadas, donde se cortejaba, se llevaban serenatas, rosas, bailaban baladas, se escribían canciones y se enamoraban con poemas. De ese modo, el amor era mucho mejor en ese entonces, más serio, más real y más inocente.
Relaciones en línea. Foto: Pinterest
Lamentablemente la influencia de la tecnología no se ha quedado únicamente en los avances científicos, la globalización y la comunicación, sino que ha penetrado en las vidas amorosas de las personas de distintas maneras. A tal punto que, en lugar de conocer personas de manera normal, es decir a través de contacto físico, las personas utilizan las redes y las aplicaciones de citas para buscar al amor de sus vidas o una aventura que les satisfaga. Por ello, vivimos en un mundo con ganas locas de encontrar un complemento y esa es la motivación que tienen las personas que buscan el amor en la vida virtual.
Pero, ¿realmente puede una aplicación encontrar a tu pareja ideal?
Teniendo en cuenta que estas aplicaciones están programadas para que encuentres a personas con las cualidades que quieras, no hay nada que asegure que esas personas realmente tengan esas cualidades. Asimismo, siempre existirá la duda de la veracidad de los datos de cada usuario, empezando incluso desde las fotografías y edades. Ahora bien, esto no solo es utilizado por jóvenes y adolescentes, también hay personas mayores utilizándolas; si empezamos a analizar él por qué, las personas adultas que las utilizan seguramente entrarán en juego con muchos factores, porque no han encontrado el amor mediante las miles de interacciones físicas que han hecho a lo largo de sus vidas, mucho menos vendrá una aplicación de interacción virtual a resolver sus vidas amorosas; y en el caso de las personas jóvenes y adolescentes que desde temprana edad usan este tipo de métodos, deberían de tener en cuenta que les faltan mucho por vivir y cientos de personas que pueden conocer mediante miles escenarios reales donde seguramente podrán encontrar el amor de una manera más real.
Trond Viggo del Departamento de Psicología de la Universidad de Ciencia y Tecnología Noruega, quien es autor del estudio de Evolutionary Psychological Science, respalda el hecho de que la utilización de este método es inútil resaltando “si está fallando fuera de Tinder, entonces no tiene mucho que ganar al usar la app”.
Por otro lado, hay posibilidades de que se dé un enamoramiento mediante estos métodos virtuales, al crearse una fantasía o ilusión con la personas detrás de la pantalla, pero muy probablemente también se dé el desenamoramiento una vez que las parejas se conozcan físicamente, pues no siempre coinciden con lo idealizado, metas y gustos; es ahí donde se crea la desilusión. De esta manera, quedaría comprobado que el mundo virtual no nos salva de los mismos problemas que tenemos en el mundo real e incluso se corren más riesgos al encontrar a la tan esperada “pareja ideal”. Una vez planteado ésto, ¿qué sentido tendría el llevarnos una desilusión en el mundo virtual cuando podemos correr el riesgo en el mundo real y de manera normal?
Por ello, la mayoría de personas que utilizan el mundo virtual para tener una relación con otra persona realmente no buscan, ni encontrarán algo serio porque si lo hacen de esta manera, quiere decir que quieren mantener su distancia o su espacio personal, lo que significa que en realidad no buscan un amor y por lo mismo no encontrarán. En cuanto a las personas que las utilizan por moda o diversión, lo único que pueden lograr es ilusionar a otras personas o crearse ilusiones de cosas que no están pasando ni pasarán.
Por lo tanto, que se dé una conexión real en aplicaciones de citas es falso y muy complicado. La mayoría de personas que logran triunfar en el amor mediante estas aplicaciones lo hacen porque después de buscar a estas personas deciden tener interacciones reales mediante contacto físico o se citan para conocerse frente a frente, es ahí donde realmente nace la posibilidad de que se dé un enamoramiento. Desde mi criterio, no hay tal enamoramiento por medio de la vida virtual, simplemente se da un interés, ilusión o entretenimiento, una aplicación no va a resolver la vida amorosa de nadie, porque la mejor forma de buscar y encontrar el amor es conociendo personas en la vida real, sin filtros y sin que un perfil nos diga sus cualidades.
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